Guipúzcoa — En un movimiento estratégico que redefine los límites de la fabricación avanzada, la Escuela Politécnica Superior de Mondragon Unibertsitatea (MGEP) y su Grupo de Investigación de Mecanizado de Alto Rendimiento han consolidado su alianza tecnológica y formativa con MAQcenter mediante la incorporación de la Jingdiao GRU100. Este centro de mecanizado de 5 ejes de alta velocidad no es una máquina más; representa la pieza clave de una colaboración diseñada específicamente para transferir precisión micrométrica al sector del molde y matrices, transformando la investigación académica en soluciones reales para un mercado donde un error invisible al ojo humano arruina semanas de producción.
Con esta incorporación, la Universidad no solo impulsa la formación de los ingenieros del mañana, sino que abre un abanico de transferencia tecnológica sin precedentes para el tejido industrial vasco y nacional, permitiendo desarrollar moldes de una calidad superficial hasta ahora inalcanzable sin procesos de pulido manual.
Radiografía técnica: la ingeniería detrás del milagro de las 5 dimensiones
La Jingdiao GRU100 destaca por su estructura de pórtico de viga fija con una rigidez extrema, optimizada para mitigar cualquier tipo de vibración. Sus credenciales técnicas explican por qué se ha convertido en el objeto de deseo del sector de moldes de precisión:
- Capacidad de micropasada récord: Rompe las barreras convencionales permitiendo un avance de 0.1 µm y una capacidad de corte estable de 1 µm.
- Husillo de alta velocidad extrema: Equipada con variantes que alcanzan desde las 24.000 rpm hasta las 36.000 rpm, asegurando el comportamiento idóneo de microherramientas de corte.
- Cinemática de 5 ejes continuos: Presenta recorridos en los ejes X/Y/Z de 400/200/200 mm, acompañados de una mesa rotativa basculante con un rango en los ejes B/C de ± 120° / 360°, perfecta para geometrías complejas y entalladuras profundas.
- Estabilidad térmica total: Incorpora refrigeración interna tanto en los husillos de bolas como en la mesa giratoria, manteniendo la máquina inmune a las variaciones de temperatura durante largas jornadas de mecanizado continuo.
- Inspección inteligente integrada: Cuenta con el Jingdiao On-machine Measurement System, un sistema de medición láser y de contacto que monitoriza el desgaste de la herramienta y la geometría de la pieza a tiempo real, compensando desviaciones de manera dinámica.
Ventajas imbatibles para el sector del molde: el fin del pulido manual
En la fabricación de moldes para sectores tan exigentes como el médico, el óptico o el de la electrónica de consumo, el acabado superficial lo es todo. La llegada de la GRU100 a Mondragon Unibertsitatea redefine el estándar de calidad gracias a tres ventajas competitivas:
Calidad superficial a nanoescala (Sa < 0.05 µm)
La combinación de su husillo de alta precisión y el software AM SurfMill permite lograr acabados espejo directamente de máquina. Las rugosidades superficiales caen a niveles nanométricos, logrando que las marcas de mecanizado entre pasadas sean virtualmente inexistentes (incluso bajo lentes de 40 aumentos).
Adiós a los procesos secundarios
Tradicionalmente, un molde requiere horas de pulido manual o electroerosión de acabado para eliminar rebabas y marcas de fresado. La precisión de la GRU100 entrega piezas con aristas perfectas y geometrías exactas libres de rebabas, lo que elimina el pulido secundario, reduciendo los plazos de entrega hasta en un 40% y mitigando el error humano.
Precisión milimétrica en cavidades y agujeros profundos
Gracias al sistema de refrigeración a través del husillo (Coolant Through Spindle) y la tecnología MQL (mínima cantidad de lubricación), la evacuación de viruta en cavidades profundas de moldes de acero templado (como el Stavax a HRC50 o superiores) es impecable. Esto garantiza una vida útil de la herramienta drásticamente superior y una precisión dimensional sostenida de ± 5 µm en trabajos de más de 90 horas seguidas.
El veredicto industrial: Con la Jingdiao GRU100, Mondragon Unibertsitatea no solo adquiere equipamiento; se convierte en el epicentro del ecosistema de moldes de alta precisión, demostrando que el futuro de la competitividad industrial se juega en el terreno de las micras.

